Madrid, 8 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
Carta de Iñaki Cano a su padre
Madrid, 8 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
El sueño se hace realidad
Se me saltaron las lágrimas cuando Puyol volaba sobre el cielo de Durban, y como si el espíritu del mismísimo Santillana estuviera presente en ese mismo instante remata y mete el balón en la portería. ¡Que grande eres Tiburón! Me acuerdo de Antonio Puerta, Daniel Jarque, de Juanma Gozalo y como no… del mítico… Andrés Montes.
Cuantas generaciones, cuantos aficionados y jugadores han soñado con encontrarnos en una situación así. Me siento privilegiado de vivir este sueño, que hoy se ha hecho realidad. ¡Estamos en la Final!
Ahora si que solo nos quedan noventa minutos para hacer historia, la historia más bonita que les podremos contar a nuestros hijos… yo vi jugar a España una Final del Campeonato del Mundo, precioso titulo para un libro que escribiremos con letra Roja.
Quiero darle las gracias a mi padre, por inculcarme en este deporte, por compartir conmigo cada momento, cada instante, cada segundo que la roja ha estado en el campo durante estos últimos 28 años. Por sufrir cada derrota, por darme fuerza en cada eliminación… pero sobre todo, por estar hay a mi derecha y poderme abrazar a el cuando ganábamos los partidos.
Hoy es un día grande, hoy es un día para celebrar. Es increíble ver como están las calles, como presenciar el sentir de un pueblo español orgullos de un equipo, que se llama Selección.
Acabo la entrada con una frase: “Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad”
martes, 6 de julio de 2010
Instrucciones para elegir a un jugador de Fútbol
Cuando un grupo de amigos se reúnen para jugar, tiene lugar una emocionante ceremonia destinada a establecer quiénes integrarán los dos equipos. Generalmente dos jugadores se enfrentan en un sorteo y luego cada uno de ellos elige alternadamente a cada uno de sus compañeros. Se supone que los mejores serán elegidos en los primeros turnos, quedando para el final los troncos. Pocos han reparado en el contenido dramático de estos lances. El hombre que está esperando para ser elegido vive una situación que rara vez se da en la vida: sabrá de un modo brutal y exacto en qué medida lo aceptan o lo rechazan. Sin eufemismos, conocerá su verdadera posición en el grupo. A lo largo de los años, muchos futbolistas advierten su decadencia, conforme su elección sea cada vez más demorada.
José Javier Oliva, que casi siempre oficiaba de elector, observó que sus decisiones no siempre recaían sobre los más hábiles. En un principio se creyó poseedor de vaya a saber qué sutilezas de orden técnico, que le hacían preferir compañeros que reunían... ciertas cualidades.
Pero un día comprendió que lo que en verdad deseaba, era jugar con sus amigos más queridos. Por eso elegía siempre a los que estaban más cerca de su corazón, aunque no fueran los más capaces.
El criterio de Oliva parece apenas sentimental, pero es también estratégico: uno juega mejor con sus amigos. Ellos serán generosos, lo ayudarán, lo comprenderán, lo alentarán y lo perdonarán.
Un equipo de hombres que se respetan y se quieren es invencible. Y si no lo es, más vale compartir la derrota con los amigos, que la victoria con los extraños o los indeseables.
“Si yo se que tú eres, y tú sabes que yo soy, quién va a saber quien soy yo cuando tu no estés” Alejandro Dolina.
