viernes, 10 de diciembre de 2010

La parada cardiaca

En cualquier momento de nuestra vida el corazón se puede parar, aunque suele ser más frecuente en edades avanzadas. Una rápida actuación en estos casos puede ser importantísima, ya que el cerebro puede tener lesiones a partir de los 3 minutos de falta de oxigeno y a los 8 minutos la posibilidad de sobrevivir suele ser nula. Se calcula que un minuto perdido supone un 7% menos de probabilidades para poder salvar una vida.

En los últimos años en el mundo del fútbol hemos podido vivir episodios en los que diferentes futbolistas han sufrido alteraciones del ritmo cardiaco relacionadas con la insuficiencia cardiaca, en unos casos con más suerte que en otros ya que en los peores casos se ha producido una muerte súbita.

Por lo normal la causa de esta muerte súbita es la fibrilación ventricular. En estas situaciones el corazón se contrae de manera anárquica debido a una alteración en la estimulación eléctrica del músculo, haciéndole que se contraiga de forma ineficaz y que la circulación sanguínea se detenga. Otros motivos, aunque más relacionados con la edad infantil, son el ahogamiento, la electrocución y la asfixia.

Una rápida actuación que permita al corazón seguir latiendo hasta que lleguen los servicios de emergencia puede ser de vital importancia.

En primer lugar tenemos que comprobar el latido cardiaco. Si no se detecta debemos iniciar el masaje cardiaco, para lo que colocaremos a la víctima sobre una superficie dura. De manera simultánea o con ayuda de otra persona debemos llamar al teléfono de emergencias 112.

Aunque nunca lo hayamos hecho debemos dejar los miedos de lado e intentarlo, ya que no existe ningún riesgo de realizar un masaje cardiaco a una persona que no lo necesite.

Aire boca a boca

  • Observar si se mueve el tórax.
  • Comprobar en la nariz o en la boca de la persona accidentada si respira. Si no respira verificar que no hay ningún objeto que obstruya las vías respiratorias.
  • Tirar de la cabeza un poco hacia atrás.
  • Tapar la nariz para evitar que el aire insuflado se salga.
  • Poner los labios en la boca del paciente en insuflar lo más profundamente posible.


Masaje cardiovascular

  • Colocarse de rodillas al lado del paciente y descubrir su tórax.
  • Poner una mano extendida en su tórax a la altura del corazón y poner la palma de la otra mano encima. Para poder ejercer mejor la presión se deben mantener los brazos rectos.
  • Aplicar 30 compresiones, que deben ser fuertes y rápidas.
  • Cada treinta compresiones realizar 2 insuflaciones de aire a modo de ventilación artificial.
  • Se debe continuar con este procedimiento hasta que lleguen las asistencias.


Desfibriladores portátiles

Muchos centros deportivos (campos de fútbol, piscinas, polideportivos) e incluso centros comerciales se están equipando con desfibriladores. Su funcionamiento no es demasiado complicado, basta con poner los electrodos que vienen con el aparato y colocarlos en el tórax del accidentado según se indican en las instrucciones del propio aparato. Se presiona un botón cuando la máquina lo pide, el aparato diagnostica la fibrilación y decide si aplica la descarga eléctrica o no.



No hay comentarios:

Publicar un comentario